Desearía Haberte Conocido

17 de Enero de 2020

Este año, 2020, es el centenario del lanzamiento de la misión mundial de Paramhansa Yogananda. El alcance de sus logros en una vida es extraordinario. Llegó a Boston en 1920, apenas hablando inglés, y realmente conquistó Estados Unidos. A los cinco años de aterrizar en el Oeste, estaba llenando los auditorios más grandes de costa a costa—desde New York hasta Boston, desde Kansas City hasta Salt Lake City, y desde San Francisco hasta Los Ángeles.

En enero de 1925, por ejemplo, comenzó una serie de conferencias de dos meses en Los Ángeles, llenando el Philharmonic Auditorium de tres mil localidades hasta rebosar. Durante las semanas de sus charlas, la gente formaba fila alrededor de la cuadra para escuchar a este hombre magnético, encantador y visionario de la India.

Y esto era solo la punta del iceberg. Las decenas de miles que inició en Kriya Yoga; el número aún mayor al que enseñó a meditar; las incontables sanaciones y milagros que realizó; la continua inspiración que dejó con sus escrituras, especialmente Autobiografía de un Yogui—todos llenan mi corazón con asombro de lo que pudo lograr en los breves treinta y dos años de su misión.

Sin embargo para mí, incluso pensar en todo esto no satisface un anhelo interior de conocerlo. En mi corazón todavía clamo, “Desearía haberte conocido. Desearía haber podido sentarme a tus pies solo una vez y escuchado la sabiduría que compartiste. Desearía haber oído tu graciosísima risa, colmada con el gozo de Dios. Desearía haber podido ver tu sonrisa aunque sea una vez, y sentido el amor fluyendo de tus ojos.”

Me llegan susurros de consuelo de sus propias palabras: “Para aquellos que piensen que estoy cerca, estaré cerca.” ¿Pero cómo pensamos que está cerca, para que el anhelo de estar en su presencia sea satisfecho?

Swami Kriyananda sugirió varias maneras. Nos dijo que miremos fijamente la imagen de Yogananda en fotos, especialmente sus ojos. Luego, dijo, que trates de conservar la memoria de sus ojos contigo durante el día. Trata de verlos en los ojos de los demás, en la belleza de la naturaleza, e incluso en el sufrimiento que vemos a nuestro alrededor.

Pero Swamiji también contó cómo el Maestro corrigió a uno de los discípulos que siempre estaba tomando fotos de él y cubriendo las paredes de su cuarto con ellas. “‘¿Por qué sigues tomando fotos de esta forma física?’ le reclamó el Maestro un día. ‘¿Qué es sino carne y huesos? ¡Conóceme en meditación si quieres saber quién soy realmente!’” Así que, sí, mira sus ojos, pero no te quedes con eso. Trata de sentir reflejada allí su consciencia subyacente—el amor, gozo, y profundidad infinitos—y trata de despertarla dentro de ti.

Swamiji también sugirió que nos sintonicemos con las características sobresalientes de Yogananda y que tratemos de sentir la consciencia detrás de ellas. Algunas que mencionó son la total ausencia de ego del Maestro; su respeto profundo e impersonal hacia todos; su habilidad para entender a los demás desde su interior y no, como hace la mayoría de la gente, desde el exterior; su sentido del humor encantador y travieso; y su actitud totalmente positiva hacia todos y todo.

Elige una o algunas de estas cualidades que resuenen especialmente contigo, e intenta sentir estos aspectos de él dentro de ti en meditación. Deja que estas cualidades permeen tus acciones durante el día, para que sientas que es Yoganandaji quien está riendo través de ti de algo divertido, o respondiendo positivamente a algún contratiempo, o amando a alguien que los demás han rechazado.

Desearía que pudiese decirte, “Sí, haz todo esto. Sé por mi propia experiencia que funciona.” En verdad, me estoy esforzando tanto como puedo para sentir conmigo la presencia viviente de mi Gurú. Pero puedo invitarte a que te unas conmigo en la búsqueda para traerlo más cerca. Con su gracia, llegará el día en que experimentemos completamente estas palabras de uno de sus poemas:

“Con solo nieblas de sueños de por medio,
A Alguien a mi lado no veo—
Y calmo y claro susurró:
‘¡Hola amiguito! ¡Aquí estoy!’”

Mientras que el Maestro llega a las playas de nuestra consciencia y transforma nuestros incontables pensamientos agitados, que podamos ayudar a lanzar los próximos cien años de su misión.

En su amor,

Nayaswami Devi

P.D.: También puedes disfrutar este mensaje de Jyotish y yo en video (pulse aquí para ver el video en inglés), en honor al 100 aniversario de Yogananda.

Un comentario

  1. Pilar Cadavid M.

    Nayaswami Devi, también me habría encantado conocerlo. Gracias por compartir su vida y obra.

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